Se cambia cuando el relleno pierde eficiencia térmica: el agua sale más caliente, sube el consumo eléctrico, hay incrustaciones/sales, algas o lodo colmatando las láminas, o el relleno se deformó, colapsó o se rompió. En Chile, con aguas duras y procesos con sólidos (celulosa, minería, alimentos), la vida útil del relleno tipo film es de 5 a 10 años —menos si el agua es sucia o dura.
| Condición del agua | Vida útil típica del relleno film |
|---|---|
| Agua limpia y tratada | 8 a 12 años |
| Agua dura (incrustante) | 5 a 8 años |
| Proceso con sólidos (celulosa, minería, alimentos) | 3 a 6 años · conviene relleno anti-fouling |
Muchas aguas industriales chilenas son duras (alto calcio/magnesio) y varios procesos aportan sólidos y materia orgánica. Eso incrusta y ensucia el relleno film (láminas muy juntas), acelerando la colmatación. La solución no siempre es el mismo relleno: en aguas sucias conviene un relleno vertical anti-fouling, que se ensucia menos y se limpia mejor.
Si la colmatación es leve, un hidrolavado puede recuperar parte de la eficiencia. Pero cuando hay incrustación dura, deformación o rotura, limpiar no alcanza: el relleno debe reemplazarse. Un diagnóstico define cuál corresponde.
Depende de la calidad del agua: 8-12 años con agua limpia, 5-8 años con agua dura, y 3-6 años en procesos con sólidos (celulosa, minería, alimentos). Las señales de eficiencia mandan más que el calendario.
El agua sale más caliente, sube el consumo eléctrico, se ven incrustaciones/sales, algas o lodo, o el relleno está deformado o colapsado. Cualquiera de esas señales justifica una inspección.
Si la colmatación es leve, un hidrolavado recupera parte de la eficiencia. Con incrustación dura, deformación o rotura, hay que reemplazarlo.
Un relleno vertical anti-fouling: se ensucia menos y se limpia mejor que el film laminar de pasajes estrechos.